Después del paso de la tormenta Alma
Después del paso de la tormenta Alma, comunitarios de escasos recursos, expresan haber perdido sus cosechas en Posoltega.
 Con el paso de la Tormenta Alma, Nicolàs Avendaño de 62 años de edad, perdiò toda su cosecha de maìz, la principal fuente de recursos para la alimentación de su familia compuesta por Esmeralda de 19 años, Cristian de 18, los gemelos Leonardo y Marcelino, de 9 años y su esposa Imelda.
“la situación de la economía aquì es difícil. Con la cosecha sacamos para otras cosas” expresò Nicolàs quien también tiene que trabajar como jornalero, ganando 250 córdobas (aproximadamente 13 dòlares) por semana, lo cual no es suficiente para una alimentación balanceda.
Debido al contexto en que habitan los actuales habitantes de comunidades como el Tololar II eventos naturales como la tormenta Alma puede incidir dramáticamente en la seguridad alimentaria de los niños, niñas y sus familias, tal es el caso de Verónica, madre soltera con dos niños patrocinados por
Visión Mundial.
“Yo no tengo marido, vivo sola con mi niña de 5 años (Iris Margarita) y mi otro niño de 10(Jorge Luís) trabajo en la costura, pero ahorita el trabajo està bajo. Con la lluvia se perdió la cosecha de maìz que sembramos con mi mamá y ahorita no sè que vamos a hacer todo se perdió” dijo Verónica.
La cosecha de árboles frutales como el mango y cítricos como el limón y naranjas que los comunitarios mantienen como parte de su dieta también se cayeron por el azote de los vientos de aproximadamente 90 kilómetros por hora de la tarde de ayer, 29 de mayo. |